El Tribunal de Cuentas aprobó sin cargos la Rendición 2024 y desestimó la denuncia opositora. Entre acusaciones al aire y cambios de tema, la estrategia discursiva quedó más expuesta que nunca.
El Honorable Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires habló claro: aprobó por unanimidad la Rendición de Cuentas 2024 de la Municipalidad de Rivadavia y descartó la existencia de cobros indebidos o perjuicio patrimonial. Cinco integrantes, un mismo criterio y un fallo sin cargos. Políticamente, un golpe directo a la denuncia pública que el bloque Rivadavia Primero había instalado durante meses con la consigna de que funcionarios debían “devolver dinero”.
La incongruencia apareció cuando, en declaraciones radiales, Segundo Bertero puso en duda la objetividad del organismo por tratarse de un ente provincial, insinuando afinidad partidaria con el oficialismo. Sin embargo, según explicó el Secretario de Gobierno Sebastián Hernández, cuatro de los cinco miembros del Tribunal fueron designados durante la gestión de María Eugenia Vidal y el expediente fue iniciado por autoridades vinculadas al PRO. Si el problema es quién firma, entonces la pregunta es inevitable: ¿también eran “amigos del poder” cuando el poder eran ellos?
El momento más llamativo se dio cuando, al aire, la periodista comenzó a leer textualmente el fallo. La respuesta fue tajante: “es imposible interpretar un fallo si no se lee íntegramente”. Acto seguido, cambio de tema y acusaciones generales de “mentiras” por cuestiones ajenas al expediente, como el estado de una pizarra en la Escuela de Idiomas. El eje dejó de ser la resolución técnica que desestimaba la denuncia para convertirse en un disco rayado de reproches políticos. Del supuesto perjuicio millonario, poco y nada.
En el resto de la entrevista, los concejales insistieron en calificar al gobierno municipal de “mentiroso”, pero dedicaron apenas unos minutos al dato central: el Tribunal rechazó su planteo. La excusa fue no contar con el fallo completo, aun cuando parte de su contenido estaba siendo leído en ese mismo momento. Después de haber quedado desestimada su denuncia por el órgano competente, la pregunta que queda flotando es : ¿es posible creerle a Rivadavia Primero cuando vuelva a sembrar dudas sobre la gestión?
