Los casos de sífilis volvieron a encender las alarmas en la Argentina. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, correspondiente a fines de diciembre y comienzos de enero, la infección de transmisión sexual muestra un aumento sostenido y muy por encima de los registros históricos recientes, consolidando una tendencia que preocupa a las autoridades sanitarias y a los especialistas en salud pública.
De acuerdo con datos oficiales del Ministerio de Salud, en 2025 se confirmaron 46.613 casos de sífilis en la población general, frente a una mediana de 27.232 casos en el período 2020–2024. La diferencia es contundente: un incremento del 71%, equivalente a 19.381 casos más que el promedio de los últimos cinco años, lo que marca el nivel más alto registrado en ese lapso.
El aumento también alcanza a las personas embarazadas, un dato especialmente sensible. Durante 2025 se confirmaron 11.261 casos de sífilis en gestantes, cuando la mediana histórica era de 9.821. Esto representa una suba del 15%, que preocupa por el riesgo de transmisión vertical al feto, pese a que la enfermedad es fácilmente tratable con antibióticos seguros como la penicilina si se detecta a tiempo.
Si bien el boletín mostró un descenso en los casos de sífilis congénita, con 1.033 confirmaciones en 2025, las autoridades advierten que el dato debe leerse con cautela por demoras en la confirmación de casos. Especialistas coinciden en que la caída en el uso del preservativo, la falta de campañas sostenidas de educación sexual y el diagnóstico tardío explican gran parte del fenómeno, en un contexto donde la sífilis, aunque curable, vuelve a expandirse silenciosamente.
