Este domingo 25 de enero se cumplen 15 años de la trágica noche en la que Alexander Milanesio, un niño de 9 años, murió tras ser atropellado en calle Gemesio, en el barrio San José Obrero de América. A pesar del paso del tiempo, el responsable continúa libre y la causa permanece estancada, sin respuestas para la familia ni para la comunidad.

La noche del 25 de enero de 2011

Eran cerca de las 22 horas cuando Alexander, que se encontraba en la casa de su abuela sobre calle Gemesio, salió a jugar. En medio de la oscuridad de esa arteria —altamente transitada por camiones y vehículos vinculados a tareas rurales— el niño fue embestido por un vehículo. El conductor no se detuvo a auxiliarlo y se dio a la fuga, dejándolo tendido en la calle.

Fueron sus familiares quienes lo encontraron y dieron aviso de inmediato al Hospital. Sin embargo, los intentos por salvarle la vida resultaron en vano: las graves heridas sufridas le provocaron la muerte.

Cómo se informó el hecho en su momento

En aquel entonces, Master News fue el único medio presente en el lugar, reconstruyendo lo ocurrido a partir del testimonio de vecinos y fuentes policiales. Según se informó, por la calle circulaban un camión Mercedes Benz rojo y una camioneta Chevrolet S10 blanca o gris. Un testigo aseguró haber visto cómo la camioneta frenó y luego retomó la marcha, por lo que la policía estimó que ese vehículo habría sido el que atropelló al niño antes de darse a la fuga.

Horas más tarde, personal de Policía Científica trabajó en el lugar para levantar huellas y tratar de establecer la mecánica del hecho. De acuerdo a fuentes extraoficiales, Alexander murió a causa de múltiples traumatismos en la cabeza y fracturas, algunas de ellas expuestas, compatibles con un atropello.

Una herida que sigue abierta

Alexander Milanesio era hijo de Verónica Carrizo y Carlos Milanesio, vivía en el barrio Plan Familia Propietaria y se encontraba esa noche en la casa de su abuela de manera circunstancial.

Quince años después, el caso sigue impune. No hay condenados, no hay justicia, y el reclamo permanece intacto: memoria para Alexander y respuestas para una familia que aún espera.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *