La Ruta Nacional 33 dejó de ser solo una vía clave para la producción y pasó a encarnar el colapso de la infraestructura vial argentina. Un informe técnico de la Federación de Personal de Vialidad Nacional (Fepevina) puso en números lo que vecinos y usuarios de Rivadavia, Trenque Launque, Rufino y otras localidades viven a diario: circular por la 33 es “jugar a la ruleta rusa”. El documento la presenta como el caso emblemático de una emergencia vial que ya tiene escala nacional.
El informe advierte que desde diciembre de 2023 la Dirección Nacional de Vialidad atraviesa el mayor proceso de vaciamiento institucional de su historia. Al intento de disolución del organismo mediante el Decreto 461/2025 , frenado por la Justicia y el Congreso, se sumaron despidos masivos, retiros forzados, congelamiento salarial y un ajuste presupuestario severo. Más de 800 trabajadores técnicos fueron desplazados y se proyecta la salida de otros 900, mientras el presupuesto 2026 consolida una caída real cercana al 75% respecto de 2023, con subejecución de fondos incluso provenientes del impuesto a los combustibles.

Las consecuencias ya se sienten en todo el país: entre el 65% y el 70% de la red vial nacional se encuentra en estado regular o malo, el mantenimiento preventivo prácticamente desapareció y fue reemplazado por bacheos precarios. Esto incrementa los costos logísticos, reduce la velocidad de circulación y eleva la siniestralidad vial. “Las muertes en rutas no son inevitables: son evitables y tienen responsables políticos”, advierte Fepevina.
Dentro de ese escenario, la Ruta Nacional 33 aparece como uno de los corredores más críticos del país. Con calzadas angostas, tránsito pesado constante y un deterioro estructural profundo, especialmente entre Casilda, Venado Tuerto, Rufino, Trenque Lauquen y Bahía Blanca, los parches ya no alcanzan: la subrasante está dañada y la ruta requiere una reconstrucción integral. El impacto es también económico: el cierre del mayorista Yaguar en Bahía Blanca, que dejó a unos 60 trabajadores sin empleo, es citado como un ejemplo concreto de cómo el abandono vial genera pérdidas reales. Para Fepevina, los diagnósticos y los recursos existen; lo que falta es decisión política.
